—¿Qué sucede? —Tito no pudo evitar preguntar al ver que Cara parecía estar todavía en shock.
Ella sintió que el suelo se abría debajo de sus pies en ese mismo instante, en todo ese tiempo añoraba con volver a casa. Pero al recordar todo lo que había vivido, se le quitaban las ganas. Realmente, no tenía a nadie a quien hacerle falta. Su corazón comenzó a doler, pues solo le quedaba Jonas y hacía ya mucho tiempo que no sabía de él.
Pero tampoco quería perder su empleo de dos años, miró a Bastiaa