Sus palabras hicieron que el deseo corriera por sus venas como la pólvora al ser encendida, sus ojos nunca la abandonaron, lo que hizo que su la sensación de sus caricias fuera más intensa.
Lo escuchó suspirar como si estuviera conteniéndose de alguna manera, Cara lo notaba en lo tenso que estaba su cuerpo.
—Necesito… probarte ahora mismo —le pidió.
Bastiaan no la dejó pensar, la conocía y sabía que ella lo hacía de más y podía en un segundo alejarse de él y no estaba preparado para hacerlo,