La vida es un juego de probabilidades terribles; si fuera una apuesta, no intervendrías en ella.
Tom Stoppard
— ¿Mi Señor que ha sucedido? —Preguntó Crosby al ver el desastre que su patrón había hecho.
— ¿Quién ha traído esta m*****a carta? — Dijo profiriendo un grito de furia.
— Un muchacho. —Contestó Crosby con en tono tenso.
— ¿Puedes creer que en esta carta se me explica con lujos de detalles la relación de Theresa con un maestro de escuela en Sussex? La muy puta, tan digna que se la da