Capítulo 35

— Claro que tenemos un problema, me robaste lo que era mío.

— Yo no te he robado nada, Samantha.

— Edward era mío, maldita, solo mío.

<<Entonces, era cierto lo que siempre había sospechado, esa mujer sentía algo más que una amistad por Michael>>

Sam comenzó a hablar y Theresa aprovechó la oportunidad para meter la mano en su capa y agarrar un pañuelo que tenía dentro

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