68.
Por supuesto, no era como si Lucas fuera a confesarme su infidelidad ahí mismo donde cualquiera pudiera escucharlo.
— No sé de qué estás hablando ¿Qué podría estar ocultándote? — Me tomó de las manos, pero noté el sutil temblor en su voz. — Entiendo que estés enojada porque le presto mucha atención a tu hermana, pero solo soy gentil con ella porque-
— Está enferma. — Lo interrumpí, completando la oración que ya me sé hasta el cansancio. — Sé que no tendrías razones para ir más allá con ella, al