POV OLÍVIA
En cuanto llegué a casa, vi a Gabe sentado en el suelo delante de la chimenea. Me sorprendió, porque nunca lo había visto así, vestido tan despreocupadamente, con camiseta, pantalones cortos y descalzo. Estaba mirando fijamente la nada que existía dentro de la chimenea.
- ¿Gabe? ¿Va todo bien?", pregunté preocupada.
Sonrió tristemente, sus labios apenas se movían, como solían hacerlo antes de que intimáramos. Extendió la mano hacia mí y me senté a su lado en el suelo, intentando enco