Gabe dio un paso hacia mí y me señaló con el dedo índice, furioso:
- Me gusta tener sexo. Pero no con gente como tú.
- ¿Vírgenes?
- ¡Vírgenes! - Lo confirmó.
- I... Puedo intentar tener más experiencia, si lo prefieres.
- ¡Olivia, no me provoques! - Ella gritó.
- ¡Me encanta cuando gritas mi nombre de forma autoritaria! - Confesé - ¿Quieres morderme el otro hombro? Como en tu habitación, tú y yo, ¡sin ropa! - le guiñé un ojo.
- ¡Zorra!
- ¡Qué rico!
Gabe salió y dio un portazo. Me eché a reír. M