Desde el encuentro con Penélope en el café, las palabras plasmadas en la pantalla de mi teléfono seguían grabadas a fuego en mi mente. “No eres más que una sombra de un pasado que él se niega a soltar”. La advertencia anónima volvía a mí cada vez que la mansión Laurent quedaba sumida en el silencio de la noche. Observaba el techo de la habitación de invitados, intentando descifrar el verdadero rostro de Sebastian. Me había aliado con él buscando una armadura para destrozar a Brandon, pero a poc