ISABELLA
Mientras tanto, en el baño de un motel barato a 20 km de distancia… Isabella se enjuagaba la boca por quinta vez, escupiendo agua como si pudiera eliminar el sabor a Owen y la culpa. De aún no poder estar lista para ellos y lo que le podían ofrecer
—¿En qué demonios te has metido? —le preguntó su reflejo. Respondió, secándose los labios con una toalla áspera. — En algo epicamente estúpido
Pero, carajo…¿Valía la pena arrepentirse si aquella noche había sido la más viva que se habí