Jacob & Owen
La puerta del dormitorio se cerró con un clic suave. Isabella, por fin, dormía.
Jacob se dejó caer en el sofá, las manos temblorosas, los codos apoyados en las rodillas. No podía sacarse de la cabeza la imagen de su piel magullada, de cómo había gemido al acomodarse en la cama, incluso bajo el efecto de los analgésicos.
Owen estaba junto a la ventana, mirando la ciudad como si buscara algo—o a alguien—entre las luces. Los reflejos acentuaban la tensión en su mandíbula, la furi