Marina
Desde anoche no dejo de pensar en él. En sus ojos, en su voz… en esa maldita frase: “Estoy haciendo lo que tengo que hacer”.
Lo repaso una y otra vez mientras intento mantenerme ocupada, mientras limpio, mientras cocino, mientras finjo que nada me está carcomiendo por dentro.
No entiendo qué significa. ¿Fue una disculpa? ¿Una advertencia? ¿Un cierre? ¿Un inicio? Maldita sea, ¡ni siquiera sé si fue una mentira!
No sé si todo esto quiere decir que ha escogido a Renta o si, tal vez, es fin