Salvador
Han pasado tres días desde que descubrimos las imágenes de Renata fotografiando los documentos falsos. Tres días de silencio contenido, de soportar su voz fingida cada vez que me llama “mi amor”, de controlar las ganas de gritarle que lo sé todo. Pero hoy es el día. Hoy todo termina.
Pero hoy… hoy todo terminó.
—Tenemos algo —dice Alex del otro lado del teléfono.
Me enderezo en el escritorio. El estómago me da un giro.
—¿Qué es?
—Intentaron mover dinero de la cuenta fantasma que creamos