Salvador
No he dormido nada.
Pasé la noche entera revisando cada detalle, cada palabra que podría decir, cada gesto que no delate lo que siento.
La parte más difícil de este plan no ha sido preparar la trampa. Ha sido tener que volver a ser el hombre que fui al principio con Marina. Frío. Mandón. Despreciativo. Todo para que Renata no sospeche.
Todo para que baje la guardia.
La mirada que Marina me lanzó cuando entré al comedor esta mañana fue como un disparo directo al pecho. Esa mezcla de s