Marina
Esta ha sido, sin duda, una de las peores noches de toda mi vida.
Apenas he dormido y mi mente sigue atormentada por la escena que tuve enfrente de Salvador.
Es que Dios mio, como si ya no tuviera suficiente material para arruinarme, vengo yo y me pongo en bandeja de plata teniendo una tonta crisis de pánico.
No sé porque los recuerdos han empezado a salir de nuevo, hace años que se supone que todo lo tenía encerrado bajo llave, pero estar en esta casa, siendo humillada, acaba de desacti