Mundo ficciónIniciar sesiónBrianna es madre soltera y su madre sufre cáncer. Necesita con urgencia dinero, por eso, a pesar haberse titulado como abogada, decide trabajar como secretaria del atractivo Trevor Harmon, uno de los abogados más poderosos de Seattle. Trevor necesita alcanzar una sociedad que elevará el estatus de su firma por las nubes, pero el dueño de esa corporación es un japonés que valora el matrimonio. Para convencerlo de negociar con él y no con otros, prepara un matrimonio por conveniencia con su nueva secretaria, por quien siente una gran atracción. Brianna y Trevor firman un contrato y se casan en pocas semanas, pero, después de la boda, él la presenta ante sus mejores amigos sin saber que uno de ellos, Connor, resultó ser el padre del niño.
Leer másDoménico, caía con fuerza en el agua, muy lejos de Fabrizzia; su cuerpo
se sumergía en la profundidad del mar. Todo se caía en pedazos, ya no había luz; solo oscuridad y tinieblas. No podía respirar, el agua se adentraba en su cuerpo como la oscuridad aquel día; no había cómo respirar. Al parecer, ya no había vuelta atrás. Ya no tenía fuerzas, no tenía más opción que resignarse y perder la batalla; todo era sombras y sequedad, no había luz ni bondad… Estaba lejos de todo lo que amaba; lo había perdido todo. ¿Cómo recuperar tanto? ¿Cómo regresar y ganar la batalla? ¿Qué hacer?... *** Muchos años atrás… Los dos hermanos, se sentaron en el suelo para que su padre, sentado en el sillón, les leyera la historia. El hombre tomó el libro, lo abrió con parsimonia y leyó: “Cuenta la leyenda que, existió un ángel de luz que fue enviado del cielo para salvar a un pueblo de un terrible monstruo que se quería llevar a todos sus habitantes. Ese monstruo era un ángel oscuro y malvado, y había nacido de las mismas manos que había creado al ángel de luz, a quien le llamaban: ‘El Elegido’; y era un hermoso guerrero con alas y con poderes para acabar con la maldad del monstruo que, con apariencia de humano, tomaba fuerzas para resucitar a ‘La Gran Bestia’. El propósito del ángel oscuro, era buscar aliados llamados: ‘Espectros’, a los que les infectaba el alma; y luego tomar fuerzas para crear su reinado de tinieblas y oscuridad. El Elegido, se encargaba de custodiar las almas para no ser infectadas y que pudiera reinar el bien; su misión comenzaba con el proceso doloroso de cambio de alas: que significaba pasar por una prueba dolorosa; y luego renacer con alas nuevas y con gran poder. La Gran Bestia, era derrotada con la poderosa espada escondida que el ángel de luz le tocaba encontrar; y regresaba, cada vez que alguien reunía los elementos necesarios para su resurrección…” ¿Y cuáles eran esos elementos? Preguntaban los niños sorprendidos y entusiasmados por la historia. Su padre siempre les contaba aquella historia, para que pudieran sentir algo de miedo; y obtener de ellos un buen comportamiento. Siempre les recordaba que “Si se portaban mal, vendría una temible bestia a comérselos”. El hombre que les contaba la historia les responde: Pues se dice que eran tres; pero no sabría decirles cuáles son… ¿Por qué? Insisten los niños cabizbajos Pues, porque… la hoja que le falta al libro, fue arrancada tiempo atrás y no se sabe nada al respecto… Explica el hombre. El libro del que hablaba era marrón oscuro con las letras doradas, tenía el signo de una cruz de dos espadas: negra y blanca; y en la punta: dos alas. Según su padre, aquella historia ya había transcurrido tiempo atrás. Los niños se desanimaron un poco. ¿Y crees que eso sea cierto, Padre? Pregunta de pronto uno No sé ¿Qué dices tú? Contesta Yo… creo que no Reflexiona el niño con detenimiento Pues entonces, será lo que tú pienses Añade el hombre sonriente Los niños rieron también. Enseguida se levantaron y decidieron ir a jugar; de pronto uno se detiene lentamente y pregunta reflexivo: Padre… ¿Por qué crees que el ángel oscuro se volvió malo después de haber sido bueno? El hombre lo miró unos segundos y respondió: Porque desobedeció a su padre, experimentó la maldad y se separó de la luz creando la oscuridad. Así nació la muerte de la vida Entonces… todo lo malo es ausencia de lo bueno Analizó el niño ¡Exactamente! Exclamó el hombre con orgullo Ahora, ve a jugar; anda Y el niño se retiró dejando al hombre solo en la habitación llena de libros por doquier. ¡Ven, vayamos al bosque! Invitó el otro hermano esperándolo afuera de la habitación No, ya sabes que a nuestro padre le molesta que vayamos a jugar allá Responde el niño con responsabilidad No importa lo que diga nuestro padre, él siempre tiene asuntos pendientes con el castillo. Vamos, anda insistía el niño El prudente hermano, también insistía en seguir las normas que su padre les decía; pero el hermano desobediente, no resistió y se encaminó hacia el bosque sin importar nada. Por favor, regresa; padre se pondrá muy furioso No importa, vamos Insistía el hermano desobediente ¿Por qué tanta obsesión en ir al bosque, no ves que es peligroso? Preguntaba el hermano prudente No sé, siempre me ha llamado la atención; es como si algo me llamara… Contestaba corriendo hacia al bosque El hermano prudente paró. Te lo advertí, cuando regreses y padre te castigue, no me culpes Pero el hermano desobediente, insistió en avanzar; y sin prestarle atención a las sugerencias de su hermano, se adentró a lo profundo del bosque. Las horas y los días pasaron; pero a aquél desobediente hermano, jamás pudieron hallarlo.Eligieron el restaurante de Joey como lugar para celebrar la asociación con Nakamura. Habían sido invitados todos los empleados de Harmon y Asociados, a quienes pronto les aumentarían el sueldo al doble, también, mucho de los empleados de la compañía japonesa, quienes al fin obtendrían estabilidad laboral y posibilidad de crecimiento en ese país.El ambiente estaba cargado de felicidad y satisfacción.Albert, Kendra y Nakamura estuvieron al inicio de la celebración, pero luego del brindis se marcharon dejando a los jóvenes, y a los más enérgicos, el placer de disfrutar de la fiesta.Brianna había asistido con George, pero lo envió a casa con su madre y con Virginia, quienes viajaron resguardadas por miembros de un equipo de vigilancia privada contratada por Trevor.A pesar de que el peligro había pasado, porque Naomi ahora estaba internada en un hospital psiquiátrico lejos de Seattle, él seguía manteniendo esa seguridad cuando no estaba en casa y no podía cuidar en persona del chico.
La mañana del lunes, Trevor tenía la reunión más importante de su carrera como abogado corporativo y como presidente de Harmon y Asociados.Se había preparado por años para ese momento y había asumido los riesgos más absurdos de su vida solo para lograr que se desarrollara aquel encuentro, pero sus intenciones cambiaron.Decidió ser honesto consigo mismo y con la gente que lo rodeaba. Si algo había aprendido en ese tiempo, era que las mentiras y los secretos al final, dolían más que enfrentarlos cara a cara desde el inicio.Mantener por mucho tiempo una farsa lo único que deparaban eran tragedias, y él ya no admitiría más tragedias en su vida. Se había jurado a sí mismo, y a la gente que amaba, que evitaría por todos los medios cometer más errores.Estaba sentado en la sala de reuniones de la firma, junto a Todd y a tres de los socios de mayor rango. Llevaban un poco más de veinte minutos en aquel lugar, esperando.Él se distraía haciendo girar en su dedo su anillo de bodas. Descubrió
Connor se pasó dos semanas en el hospital. Aquel tiempo le sirvió para pensar y reflexionar sobre su situación.Había logrado mantener activas en Nueva York las negociaciones de los contratos que gestionaba con la NFL, pero ahora requerían de su presencia para cerrar esas negociaciones y darles curso.Al salir del hospital se quedaría un par de días con sus padres, para terminar de recuperarse y ponerse al día con la relación con ellos, y luego prepararía su viaje.A pesar de que sus padres aún no le perdonaban todos los conflictos que él había ocasionado hacía año y medio atrás, decidieron retomar la relación con él. Su delicado paso por el hospital y la existencia de George les ablandó el corazón.En varias ocasiones ellos pudieron compartir con el niño siendo recibidos en la mansión de los Harmon. Brianna estuvo muy tensa en cada uno de esos encuentros, pero logró superarlos gracias a la compañía constante de Trevor.Él nunca se apartó de su lado. No iba a permitir que le hicieran
Trevor estaba sentado en la sala de espera de un hospital junto a Joey.Su amigo suspiró con cansancio antes de hablar.—¿No sientes una especie de déjà vu?—¿De qué carajos hablas? —preguntó Trevor, sin dejar de revisar su teléfono móvil. Respondía mensajes.—Tú y yo sentados en la sala de espera de un hospital mientras atienden a Connor. ¿Cuántas veces hemos hecho eso en nuestras vidas?Ambos se observaron con incomodidad. Era cierto que aquello lo habían hecho muchas veces, porque Connor siempre fue un joven indetenible y temerario que solía meterse en problemas muy seguido.Cuando eso pasaba, él no se comunicaba con sus padres para que lo socorrieran, sino con sus amigos. De esa manera se aseguraba que lo atendieran sin recibir reprimendas, luego las soportaba con resignación.—De mi parte, espero que esta sea la última vez —dijo Trevor, aún molesto por la terrible situación que había vivido por culpa de Connor y de sus absurdas imprudencias.En esa ocasión, no pudieron complacerl
Último capítulo