Capítulo 10. Otro no decidirá sobre mi vida.
Luego de dejar a su madre en su habitación, Brianna corrió al dormitorio donde estaba alojada Lynette. El miedo lo tenía atorado en la garganta y necesitaba sacarlo de allí para poder respirar.
—Amiga, tienes que ayu…
Había entrado al dormitorio sin anunciarse y las palabras murieron en su boca al ver lo que su amiga hacía.
—¿Te marchas?
—Vincenzo me llamó —dijo mencionando a su novio italiano—, hay un trabajo de fotografía del que quiere hablarme.
—No puedes irte ahora —suplicó Brianna—. Te ne