El gran salón, lleno de murmullos y conversaciones en voz baja, se vuelve súbitamente silencioso cuando la puerta principal se abre de par en par.
Entra Enzo, el vampiro más fuerte, capaz de caminar bajo el sol. Su presencia es imponente, dominando el espacio con una facilidad que parece sobrenatural.
Enzo viste de blanco, con un traje de lino abierto en el pecho, dejando ver el collar que cuelga con una rara piedra que le permite caminar bajo el sol.
Los murmullos aumentan y pocos se atreven a