AIDAN
—¿Aquí vives?
—Justo aquí.
—Creí que tendrías otro espacio más…extravagante.
—¿Por qué? Ser el hijo del director no me da beneficios, al contrario, me los quita.
No sé cómo fue que llegamos aquí, pero ella no se despegó de mi‚ hasta aceptar traerla aquí. Era muy molestosa, insistente y todo un fastidio.
Le mostré mi habitación, para suerte mía papá no estaba o no dejaría que Viviana se quedara.
¿Por qué me importaba lo que pensara él?
La costumbre.
Comenzó a desnudarse y con su cuerpo en