Cristian había llegado al aeropuerto.
Escuchar a Elizabeth llorar le desgarró el corazón. Se preguntó dónde se había metido su amigo. No podía creer que hubiera desaparecido tan repentinamente.
«Vuelo 201 con destino a Canadá, favor de abordar por la puerta 7» anunció la bocina.
Al escuchar la bocina, supo que ese era su vuelo. Eran las 5 de la tarde y el vuelo llegaría a Canadá a las 8 de la noche. Entró al avión y reclino su cabeza en el asiento.
Antes de que el avión despegara y le ordenaran