Álex caminó por el pasillo hacia el salón VIP. No necesitaba mirar atrás para sentir la tensión: guardaespaldas ocultos tras las paredes, vigilando cada salida y ventana. Con un rápido barrido mental percibió sus auras marciales, todas con habilidades muy superiores a las de un matón común.
"Así que Raymond quiere impresionar", pensó con una sonrisa irónica. "No importa". Abrió la puerta y entró.
—Raymond —dijo sin preámbulos—, me dijiste que habías conseguido una raíz de ginseng silvestre ameri