78. LA CAÍDA DE SHUNAYÁ
NARRADORA
Gritaba con el rostro deformado en dolor, como si estuviese consumiéndose en llamas.
—¡Suéltame, suéltame! —Eldora rugió intentando liberarse, pero la magia oscura pasaba desde el espectro hasta ella, contaminándola.
Un rostro femenino la miró con terror desde el interior de la capucha, ojos vacíos se movían erráticos, recordando, recordando su nombre y su pasado.
La cabeza de Eldora de repente pulsó tanto que pensó que se desmayaría, flashazos de recuerdos inundaron su mente y la