43. PRIMERA RONDA
NARRADORA
Cuando Damon la vio dentro de esa jaula, suspendida en las alturas por cadenas, apretó sus puños hasta casi romperse los nudillos.
Sus facciones se encontraban medio ocultas por esos trapos.
Discreto, observando su entorno, sobre todo a aquellos hijos de puta sentados en los altos estrados.
Un recuerdo fugaz pasó por su mente, tenía la sensación de que siempre había sido él quien miraba hacia abajo a los demás.
Pero ahora, solo era carne de cañón para la entretención de esta infame ma