120. El destino.
~Narrador omnisciente~
—¡Alex! ¿Qué hiciste? —exclamó, llegando a su lado a toda prisa.
—¡Yo no hice nada, mami! No fue mi intención —se defendió el niño rápidamente—. Solo quería el paquete de galletas y ella me lo quería quitar.
Su madre suspiró, dejó el carrito a un lado y se inclinó para levantar a la pequeña del suelo con cuidado.
—¿Estás bien, linda? ¿Te duele algo? —preguntó mientras le acomodaba el vestido.
La niña asintió con los ojos llenos de lágrimas y sollozó un débil "sí". Y just