119. Temor.
~Narrador omnisciente~
Jenna no sabía qué más hacer. No podía mirar a su hijo a los ojos sin que se le partiera el alma; la culpa la aplastaba cada día, pero permitirle salir como antes representaba un riesgo que no se atrevía a correr.
Tal como imaginó, al bajar las escaleras encontró al pequeño Alex llorando de nuevo en brazos de su abuela. El niño debía estarse preguntando por qué su madre lo trataba de aquel modo.
—Jenna, ven aquí un momento —la llamó su madre con severidad—. Esto ya ha si