Ella está allí.
Frente a mi esta Natasha mirándome fijamente, llena de odio.
—Así que tu eres la perra con la que se estaba revolcando mi novio.
—Natasha por favor… —Aleksander intenta tocarla, pero ella lo empuja.
—¿Ahora la proteges? Eres un idiota Aleksander, ¿Cómo pudiste hacerme esto?
No puedo pensar de forma clara, ni siquiera tengo fuerza para defenderme, estaba en blanco.
—Voy a llevar a Hemy a su casa, voy a volver y hablamos.
—¡Haz lo que quieras!
No dejo que Aleksander me to