Capítulo — La caída de Valeria
El retrovisor me devolvió un reflejo que no reconocía. Ojos desorbitados, labios resecos, una mujer que ya no era yo… ¿o quizás siempre lo fui?
El auto negro rugía bajo mis manos temblorosas mientras la ciudad se llenaba de sirenas y luces azules. Sentía la presencia de la policía como cuchillos invisibles: cada semáforo podía convertirse en la trampa final.
“Me van a atrapar”, pensé, y por primera vez lo acepté con miedo.
Pero antes de hundirme en esa cert