Capitulo 51 El ascensor que no subió a tiempo
(Punto de vista: Adrián Castell)
La recepción del edificio estaba tranquila esa mañana. Silenciosa. Con olor a café y a esas revistas que nadie leía pero que daban un aire de calma.
Hasta que entró él.
Adrián lo vio desde el pasillo , a través de la mampara que daba a la entrada. Una figura alta, relajada, de mochila al hombro y bata doblada. Sonriente. Seguro.
Federico Klein.
Y en ese instante, su mundo se resquebrajó como un vidrio raja