Capítulo 34– Si Tocás a Sofía, Me Tocás a Mí
Punto de vista: Liliana Acosta
El ascensor subía lento.
Demasiado lento para el fuego que le hervía en el estómago.
Lili tenía los ojos inyectados, el ceño fruncido y el corazón en modo guerra. Una que no iba a perder.
Su abrigo flotaba detrás de ella como una capa de batalla.
Ni la recepcionista se atrevió a levantar la vista cuando la vio cruzar el pasillo.
El ambiente cambió.
Hasta el aire pareció hacerse a un lado.
—¡Adrián Cast