CAPÍTULO 264 — Donde por fin soy esposo
(Punto de vista de Ayden)
No sé en qué momento exacto pasó. Si fue cuando el juez, con esa voz monótona que contrastaba con los latidos desordenados de mi corazón, sentenció: “Quedan legalmente unidos en matrimonio”. O cuando Milagros firmó el acta con esa letra firme, decidida, como si el trazo de la pluma fuera un escudo defendiendo nuestro derecho a amarnos ante cualquier tribunal del mundo.
O quizá fue cuando me miró después del beso y sonrió. No er