Capítulo — El regreso a Uruguay y la ecografía reveladora
El vuelo a Montevideo había sido largo, pero amable. Ayden dormía como un veterano, pidiendo galletitas y aplaudiendo cada vez que el avión se movía, como si entendiera que volver a casa también era una fiesta. Sofía, con su termo en la bandeja, había tomado un último mate amargo antes de aterrizar. Adrián, fiel a su promesa, se mantuvo con agua y sonrisa resignada: el mate dulce de París lo había dejado traumado.
Cuando bajaron por el