Capítulo 159— Entre la duda y la vida
La noche en la sala de internación no tenía nada de solemne. El monitor marcaba el ritmo del corazón de Sofía y el sonido era estable, casi irritante de tan regular. Afuera, los pasos de enfermeras iban y venían como si el mundo siguiera igual.
Pero el mundo no era igual para los Castell.
El médico había entrado con el sobre en la mano de los análisis, revisó los estudios y levantó la vista.
—Bueno, tengo noticias. Felicitaciones, Sofía. Estás embara