Capítulo — El primer cumpleaños de Ayden
La casa de Isabel y Fabián se llenó de colores y risas aquel domingo de septiembre. El parque, amplio y lleno de árboles, se había convertido en un mundo mágico con globos celestes y blancos, guirnaldas brillantes, serpentinas que volaban con el viento y una mesa dulce que parecía salida de un cuento. Ese día no había diagnósticos, ni sombras, ni preocupaciones: solo la certeza de que Ayden había llegado a su primer año de vida sano, fuerte, y que era,