Mundo ficciónIniciar sesión“… Mis confundidas, alocadas y desorientadas neuronas lograron conseguir un poco de cordura, haciendo que la migraña entrase en posición de reposo. Suspiré aliviado, pero aún nervioso. Mi maltrecho corazón no estaba dispuesto a entrar en otro juego; en el cual tendría todas las de perder antes de finalizar la partida… «No, señor, otra vez no», me juré por respeto a mí mismo.
El s







