Mundo de ficçãoIniciar sessãoMis palabras van disminuyendo conforme mi hijo Darren, intenta a toda velocidad comprender lo que acaba de escuchar.
Un cómodo silencio arropa la enorme, pero cálida biblioteca donde junto a mi hijo protagonizamos una danza de miradas. Yo aún toco mi tobillo recordando con inmenso agrado haber vivido su amor por duplicado en distintas etapas de la vida. Dos amores que me marcaron en el buen sentido de la palabra.
—En contadas ocasiones me pon







