El comunicado de Ibarra llegó el miércoles a las tres de la tarde.
Marcus lo llamó antes de mandarlo por correo.
—Son cinco páginas —dijo—. Léalo completo antes de reaccionar.
Renata estaba en el sitio de Gastown cuando llegó la llamada. Se sentó en el borde de un cajón de madera que el administrador usaba para guardar herramientas y abrió el documento en el teléfono.
Cinco páginas. Letra pequeña. El lenguaje de los abogados que dice todo y no dice nada al mismo tiempo.
Octavio Ibarra retiraba