Elena estaba en medio del sueño cuando primero tocaban a la puerta como si la vida dependiera de ello o tuviera la firme convicción de levantarlos a ambos de la cama. Había sentido a Dorian levantarse de la cama, y antes de eso acariciarle la cabeza de una forma acogedora. Se había sentido bien, había sido una agradable caricia, pero después de aquello pudo escuchar dos voces diferentes que… ¿discutían?
No lo podía saber con exactitud. Estaba tan agotada que estaba más dormida que despierta. Se