Dorian se encontraba realmente impaciente en el asiento del auto, por lo que en cuanto se detuvo delante de la mansión de donde vivía su padre casi se lanzó y caminó hacia el interior. Esta estaba rodeada del personal que había mandado a movilizar. Hombres enormes y con músculos notables, vestidos de negro con gafas y cabello pulcramente peinado hacia atrás. Realmente algunos eran muy intimidantes, pero para Dorian eran sus aliados en ese momento.
Entró en el lobby de la mansión y podía escucha