Dorian se vestía de no muy buen humor. Su ceño estaba fruncido y había una mueca que desfiguraba sus hermosas fracciones.
-¿Y entonces? Mi esposa vino, pero se quedó en el auto. No subió a ayudar a su esposo que acaban de darle el alta después de un accidente de tránsito.
Una gota de sudor corrió por la sien de Leon. Dorian tenía muchas facetas de personalidad y actuaba como quería en su vida, y una de ellas que poco conocían era que era sumamente caprichoso. Y si no obtenía lo que quería siemp