Natalia no tuvo tiempo de reaccionar; prácticamente salió volando del carro y cayó de forma estrepitosa sobre el pavimento.
Al intentar sostenerse, se torció el tobillo y terminó sentada en el suelo de un golpe.
La lluvia gélida la empapó de la cabeza a los pies en cuestión de segundos.
Desde el suelo, Natalia vio cómo Diego ayudaba a Camila a acomodarse en el asiento del copiloto, inclinándose con esmero para abrocharle el cinturón de seguridad y sacando un fajo de pañuelos para secarle con de