Un simple ejercicio.

Ansioso, Dylan no perdió tiempo, tomó a Judith de las caderas y con sutileza la acomodó en el borde de la cama.

Entre besos y caricias, la penetró de una sola embestida. Las arremetidas inmediatamente empezaron a ser profundas, y Judith perdida en el placer de sentirlo tan dentro impulsaba sus caderas al encuentro de sus sexos.

Sus bocas parecían una sola devorando sus alientos calientes, y Dylan hundía su mano en la intimidad de su amada frotando con toda delicadeza el sensible capullo, mientr
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Mirian NuñezQue la deje lllorar un rato,
Escanea el código para leer en la APP