Falsa reconciliación.
Dylan se levantó del sofá de su sala de juegos y caminó hacia la cocina. Donde Judith estaba de pie frente al fregadero lavando los platos, ya que como tuvo que salir tan rápido dejó todo desorganizado.
Dylan se acercó y le tocó suavemente el hombro.
—Judith, necesito hablar contigo—, solicitó con un tono de voz serio, pero apenado y Judith al oír su voz sintió que el corazón le explotaría porque su ritmo cardíaco aumentó de golpe.
—Dylan de verdad no tengo ánimos para discusiones, estoy muy c