Explosión de emociones.
Darían avanzaba junto a Bryan por el imponente camino que conducía a la mansión Torne. La enorme estructura se alzaba frente a ellos, rodeada de exuberantes jardines y altos muros de piedra. La tensión y el misterio impregnaban el ambiente, aumentando la sensación de intriga en Darían.
Mientras se adentraban en la propiedad, dos perros Doberman se acercaron corriendo hacia ellos. Darían, al ver a los canes de tamaño considerable, se llenó de pánico y se aferró fuertemente al brazo de Bryan. Sus