Demasiado tarde para arrepentirse.
Dylan sabía que tenía que tomar medidas para alejar a Analía de su vida y proteger a su familia de la influencia tóxica de esta mujer. Con esto en mente manejó hacia su casa, encontrándose agotado después del partido de béisbol.
—Señora Marina me podría traer un vaso con agua, por favor— pidió Dylan con amabilidad y la señora jadeó impresionada puesto que él solo sabe pedir las cosas de manera arbitraria.
«Hasta sus modales han cambiado», pensó Marina de manera divertida, a pesar de no saber po