Enfados y desafíos.
Analía salió de su nebulosa creada por su fuerte desesperación, cuando escuchó que la puerta fue abierta y al girarse observó a Julián con detenimiento.
«Me da asco tirarme a este vejete, pero más aborrezco quedar en la ruina», analizaba escudriñando a Julián de arriba abajo con la mirada mientras que él reía chistoso.
—Analía, no me interesa el pago que ofreces — le hizo saber Julián y todas las fantasías de Analía cayeron de golpe.
—Entonces, ¿esto qué significa…? —preguntó con rostro desenc