Alessia despertó antes del amanecer con la extraña sensación de haber estado soñando. Durante unos segundos permaneció quieta, mirando el techo. Luego giró la cabeza. Darius estaba a su lado. Dormía, con el rostro en paz de una manera que rara vez había visto. Sin la expresión fría que solía llevar cuando estaba con ella, casi parecía el muchacho que recordaba de años atrás. Su marido. Durante una noche, al menos, se le había permitido olvidar que su matrimonio tenía fecha de caducidad.
Alessia