El edificio de la compañía se alzaba imponente, tal como Margaret lo recordaba, pero al atravesar sus puertas de vidrio sintió que algo dentro de ella había cambiado. No era el lugar lo que se veía distinto, era ella quien regresaba transformada.
Habían pasado varios meses desde que se había tomado aquellas vacaciones que tanto necesitaba. Ahora, de nuevo vestida con trajes sobrios y tacones firmes, volvió a caminar por los pasillos como la mujer que siempre había sido: la CEO de una de las emp