20.
Evelyn estaba colocando los últimos platos cuando notó que la mesa tenía cuatro puestos preparados. Su abuela no acostumbraba servir de más, así que miró hacia la cocina con curiosidad.
—¿Esperas a alguien?
La anciana levantó la tapa de una olla.
—Sí. Tu tío dijo que vendría.
Evelyn tardó un momento en recordar.
—¿Daniel?
—Mi hijo menor. El mismo.
Hacía tantos años que no escuchaba hablar de él con normalidad que casi parecía un personaje de la infancia. Evelyn recordaba a un hombre joven que l