28.
El viernes, Alexander salió temprano. Evelyn escuchó la maleta rodar por el pasillo mientras terminaba de cambiar a Aurora. Él apareció en la puerta antes de marcharse.
—Volveré en unos días.
—Bien.
—Te llamaré.
Evelyn no prometió estar disponible. Alexander miró una pequeña maleta junto al armario, pero pareció asumir que contenía cosas de Aurora.
—Cuida a la niña.
—Siempre lo hago.
Poco después el coche abandonó la mansión. Evelyn esperó unos minutos y llamó a Chloe.
—Ya se fue. Puedes venir.