25.
El restaurante estaba cerca de la empresa y tenía un ambiente tranquilo, lejos del movimiento de la sala de entrevistas. Evelyn agradeció poder sentarse. La tensión de la mañana empezaba a convertirse en cansancio y apenas entonces notó que tenía hambre.
—Antes de que vuelvas a preocuparte por rumores —dijo Liam—, nadie de la mesa de evaluación me ha contado resultados ni pienso preguntar hasta que el proceso termine.
—Lo sé. Solo no quiero que parezca que necesitaba una puerta trasera.
—No la