21.
La expresión de la abuela cambió en cuanto Daniel terminó de explicar la deuda.
—¿Volviste a apostar? —preguntó.
Él apartó la mirada.
—No es tan simple.
—Para ti nunca es simple. Siempre hay un negocio, un socio o una inversión que termina llevándote al mismo lugar.
Daniel intentó defenderse, pero la anciana ya no parecía dispuesta a escuchar otra explicación. Le recordó deudas antiguas, promesas de dejar las apuestas y ocasiones en las que la madre de Evelyn había terminado pagando para evitar